Posted On 14 junio, 2010 By In Crónicas / Menciones And 3315 Views

Crónica de la Kosta Trail

El día era perfecto, una temperatura buena para correr, buena participación y en la salida me encontré con un compañero del gimnasio, Alex Etxebarria, que iba a correr con “su pupilo” Juanma Vallejo a un ritmo muy suave con la única misión que acabar.

En principio la idea me pareció muy atractiva así que, en la salida, nos colocamos en la parte trasera del pelotón.

Salimos casi andando y al de 100m ya podíamos trotar, a un ritmo bastante suave pero bueno para calentar. Fuimos hablando todo el rato, compartiendo historias ya que hacía tiempo que no nos veíamos, y de vez en cuando nos teníamos que parar ya que en la parte trasera se va a golpes por culpa de los tapones que se forman al pasar por zonas muy estrechas.

Alex me dijo que fuera adelantando un poco así que sin subir mucho el ritmo íbamos dejando atrás a unos cuantos corredores. Yo iba delante y sin querer fui subiendo el ritmo, miré el reloj e íbamos 19’ así que les dije que iba a acelerar que me encontraba con ganas de ir un poco más rápido, Alex me dijo que ya veía que estaba acelerando y me dijo que tuviera cuidado que se hace muy larga.

Subí a un ritmo fácil pero alegre sin demasiados repechos fui adelantado a bastante gente durante unos minutos pero al llegar al km 5, y a la primera gran bajada, me encontré con un tapón de gente increíble. Había una bajada que se había embarrado y estaba un poco peligrosa y algunos corredores con algo de miedo empezaron a bajar muy despacio por miedo a los desprendimientos y el acantilado con lo que estuve parado literalmente 10’.

En la cola miré hacía la parte trasera y vi que unos 40 corredores más atrás estaba Alex con su amigo. Vaya, en 1km había avanzado bastante pero poco más podía hacer ahora. Esperé mi turno para bajar y al llegar a la playa fui raudo a la arena mojada y cogí un buen ritmo. Sería 1km por la playa en el que cogí a unas cuantas personas entre ellas un chico, Joseba Ramos, grande y musculado que le vi pasar de reojo sin más. Se iba poniendo una riñonera que se le había caído.

A partir de ahí buen ritmo sin agobios altas pulsaciones en torno a las 170-175 ppm y sin muchos problemas, pero con zonas muy embarradas cuesta arriba que en algunos casos hacía patinar demasiado aumentando el esfuerzo de los gemelos.

Sobre el km 7 pasamos un avituallamiento, y cogí un botellín de bebida energética, y seguí adelante, llevaba una barrita energética en el bolsillo y de momento iba bien. Según adelantaba a la gente miraba a ver si había alguien con un ritmo que me gustara pero claro según adelantas siempre te parece lento ese ritmo.

En una zona larga de zarzas, tras una gran cuesta que había que subir andando, me puse detrás de un aita y su hijo que iban bastante bien, me gustó el ritmo y me puse detrás. Les había alcanzado en una bajada embarrada en la que no podía parar, vamos iba sin frenos y cuesta abajo, pero no me caí, yo no, el que se cayó fue el aita. Su hijo siguió pues no le había visto pero el hombre cayó justo delante de mí en un zarzal de pintxos, le agarré y le levanté, se rió y me dio las gracias, seguí su ritmo mientras le decía a su hijo que no parará en plan irónico.

En el siguiente avituallamiento me dio las gracias yo pillé un plátano y 4 onzas de chocolate y otra bebida, y les dije que seguía, que ya nos veríamos luego. Salí fuerte comiendo el plátano y vi a dos corredores lejos de un club de Basauri con un ritmo que me gustaba, así que en la cuesta de un 20% de desnivel subí andando pero rápido para cogerles. En ese tramo intenté comerme el chocolate pero no me pasaba por el gaznate, ufff, estaba seco y ni con la bebida podía. Ese chocolate es el que peor me ha sabido en toda mi vida (en contraste de aquella onza que nos consiguió Korta en el conquis, que me supo a gloria!!)

Tras ir un rato con estos dos corredores de Basauri y hablar con ellos tiré cuesta arriba en una zona de cemento previa a una gran bajada en la que cogí un buen ritmo antes de una subida durísma que había que hacer andando mientras nos cruzábamos con la gente de la marcha. Muchos de ellos me reconocían del conquis y me daban ánimos lo cual es una buena motivación. Casualmente vi a un amigo de Gallarta, Koldo alias el doctor, y a otro del gimnasio. Me encontraba ya recuperado de mi bajón con el chocolate y había cogido buen ritmo de subida y en la bajada seguí adelantando a corredores. Me veía bien porque nadie me adelantaba.

Para esto llegamos a la zona larga de asfalto pasando el puente de madera de Plentzia, serían unos 3 km rápidos, en los que iría a 4’30” el km, muy suelto hasta que me pasó un corredor. Al principio le intenté seguir, iba muy fresco de ritmo y me di cuenta que seguirle sería mi perdición, así que le dejé marchar justo antes de entrar en la playa de Plentzia y comenzar la subida más dura de todas. Íbamos unos cuantos intercambiándonos las posiciones pero sin forzar, pues era una subida muy larga. Después llegaría una bajada muy pronunciada, y desde arriba vi que había una subida de asfalto de unos 500m. Al llegar al inicio los 20 que iban bajaron el ritmo pero yo lo subí y pasé a todos viendo que a unos 200m podía coger a otro grupo que iba en fila, adelante a otro corredor muy rápido.

Esa subida de cemento me hizo creer que estaba perfectamente pero justo al adelantar a ese corredor el gemelo derecho me pegó un calambre atroz y se me subió. Paré de golpe, y ande 20m, volví a trotar pero notaba el gemelo durísimo. Me adelantó el chico que iba el primero en ese grupo y me dijo que los cambios de terreno había que hacerlos suaves que si no te podían pegar calambres.

Estaba roto, pero no iba a retirarme, miré el reloj y marcaba km 21 (aunque marca de más por lo que vi al final pues me salieron 32,30km) así que me quedaba un mundo para acabar. Saqué la barrita y me comí la mitad. Y para arriba. En todos los repechos duros tuve que ir andando y a partir de ahí fui con ese grupo toda la carrera.

En una zona larga de subida justo antes de los 5km finales después de 5 ó 6 calambres iba andando pero a unas 175ppm y me saludaron al pasar. Era el hombre que se había caído en las zarzas, y me preguntó a ver qué tal estaba, yo le dije que mal, que recuperando, intenté seguirle pero el gemelo protestó, así que le dejé ir.

De ahí hasta la meta era solo aguantar, ya solo quedaban 4 km de bajada y 1km de sinuoso final. La bajada la hice bien, aunque había cuestas demasiado duras de más del 20% que me hicieron ver que el cuádriceps y el femoral derechos estaban al límite, pero aguanté toda la bajada a un buen ritmo hasta que cogí al chico que me había dado el consejo y me animo a seguir así que ya quedaba poco. Me anime y le dejé atrás.

En la campa final me adelantó otro corredor a un ritmo vertiginoso, no podía entender como podía ir tan fresco.

En la recta final había unas 12 escaleras que no sabía si iba a poder subir corriendo, probé y pude hacerlas de 2 en 2, vi a unos compañeros del gim animándome intenté subir el ritmo pero el gemelo no quiso así que ya me dejé ir los 200m finales, para mi sorpresa que cuando estoy a unos 30m de entrar veo a Joseba, el chico grande y musculado que había adelantado en la playa, esprintando para adelantarme, yo la verdad no le recordaba, y tampoco hice intención de aguantarle porque estaba para los leones. Así que me limité a entrar sin más. Aunque para pelea la que tube nada más entrar con la chica de la llegada para quitarme el chip, jejeje, me lo había atado muy bien, demasiado bien, la verdad.

Luego en el avituallamiento Joseba me dijo que había esprintado al verme porque me recordaba de la playa y le había dado rabia de que le pasé como un obús, jajaja, pues mira como acabé.

En la meta me saqué unas fotos con una chica que estaba con su bebe, Mario creo que se llamaba y que me había animado en la carrera, me conocía del conquis así que cogí a su hijo, no sin esfuerzo, y nos hizo una foto mientras esperábamos a su marido.

La experiencia cojonuda, muy dura, y no conseguí bajar de las 3h que me había propuesto en un principio, al final un tiempo malísimo de 3h19min06sg en el puesto 116 aunque pasé por la salida 25sgs después de dar la misma ya que estaba al final del pelotón (3h18m41s), y aunque podía haber mejorado si hubiera salido adelante y sin el tapón creo que tampoco lo habría conseguido ya que el gemelo me habría dado la misma guerra ó más seguramente. El fallo fue no entrenar las cuestas y los repechos y dejar a un lado el entrenamiento de pesas para las piernas.

El año que viene repito, y seguro que consigo bajar de las 3h, fijo.

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David Díaz Gil (Ortuella, 1973). Ingeniería Superior en informática, quiromasajista, masajista deportivo, bloggero y tuitero.

Entre las pocas cosas que caben destacar de mi y de las que estoy orgulloso son:

– Ganador del concurso de portada Men’s Health 2008
– Finisher triatlón distancia Ironman 2010
– Finalista a los 40 años del concurso de portada Men’s Health 2013
– Bloggero y tuitero difusor del deporte
– Motivador fitness

9 Responses

  1. Bueno hombre …. el conseguir acabar después de lo del gemelo tiene merito (que cabezón que eres…).

    Lo de estar parados tanto tiempo en la bajada de Aizkorri me lo ha comentado un compañero de currelo que también participo. El lo hizo en 3.35 , y dice que la experiencia muy buena … ya esta pensando en repetir el año próximo año.

    Esta semana ha recuperar para seguir con los entrenos…Cuando es cuando haces el Iron Man ??.

    Un saludo y un abrazo muy grande .

    • Yo también a repetir, me lo pasé genial, aunque más de una vez pensé, “qué coño hago yo aquí”, jjajaja No puedo recuperar mucho, el sábado hago el triatlon de lekeitio, el primer tri de mi vida, que ganas!

      El ironman es para octubre, el 3 de octubre y viendo como estoy de cansado hoy, aquello va a ser el infierno.

  2. Venga pues muchísimos ánimos y dale duro … porque con el crío no tengo mucho tiempo libre que si no ya me acercaba a animarte (que en eso momentos de sufrimiento unos gritos de animo ya ayudan lo suyo … ehh).

    Bueno pues ya te leeré el lunes que viene haber que cuentas y que tal te ha ido…

    Un abrazo.

  3. A mi me pasó lo mismo pero a otro nivel. Mi objetivo estaba en bajar de 4 horas, pero el calambre en el gemelo me dio en la misma cuesta y por hacer lo mismo: intentar remontar en el cambio de terreno. Termine en 4:00:17, así que para el año que viene lo tengo más fácil en conseguir el objetivo!

    …la cuesta después de los Bunkers fue mortal.

    • Cierto, cierto… el objetivo del año que viene está claro para ambos mejorar, al final es el mismo, y espero que a ambos se nos de mucho mejor el año que viene.

      Un abrazo campeón y ongi etorri a mi web!

  4. Animo y a por el TRI!. Seguro que el año que viene con más experiencia barres los tiempos.
    Aurrera Txapeldun!

  5. Aupa kompi yo tambien participe en la kosta trail por primera vez y me encanto,es curioso por que al leer tu cronica me ha traido recuerdos y sensaciones.
    La verdad es que yo llevo muchos años corriendo a mi bola(tengo 42 takos)y nunca habia competido,solo marchas de montaña,ahora estoy preparando a tope las tres grandes.
    Mi consejo..Vete al monte y mete muchas horas corriendo yo hago eso y el otro dia DISFRUTE y encima hice 2h57s puesto 43.Eutsi gogor

    • Ongie etorrio alfredo!!

      Llevo 6 meses entrenando triatlones pero me está gustando, espero el año que viene rondar ese tiempo y así darte guerra, jejeje.

      Por cierto, ¿alguna web donde pueda ver información de las “tres grandes”? mila esker

      un abrazo y sigue así crack!

  6. Aupa txapeldun infomacion de las tres grandes tienes en manuel iradier.Yo es la cuarta edicion que hago y esto si que es la guerra.
    El otro dia disfrute en la kosta trail pero hoy en la Orozko harana he sufrido un poquillo,que dura ufff.Bueno al final el extraterrestre Didier Zago que a sido el ganador “solo” me ha sacado 25m ni tan mal.
    Venga tio sigue dandole fuerte

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