Posted On 11 julio, 2017 By In Estudios, Nutrición, Slider And 1528 Views

La gran mentira del colesterol malo

Pues sí, lo reconozco, llevo varios años con épocas donde tengo el colesterol alto (por encima de 200, “poca broma” según tricicle, :)) y no me preocupa lo más mínimo. Seguramente tras leer esto muchos de vosotros habéis pesando, este tío está jugando con su vida, pero hoy quiero hablaros de la gran mentira del colesterol malo.

Seguramente más de uno me tachará de ignorante, de loco sin estudios, dirán que no soy médico para poder decir nada sobre el colesterol, que para eso ellos son las eminencias en la materia, pero voy a hablar de la gran mentira del colesterol basándome en estudios científicos, simple y llanamente.

Un poco de historia

El gran mito de la relación de colesterol con enfermedades del corazón empezó con el patólogo alemán Rudolph Virchow que encontró un engrosamiento en las arterias de las personas a las que realizaba las autopsia y las atribuyó, sin más, a una colección de colesterol.

Más tarde el fisiólogo Ancel Keys publicó su artículo seminal “Six Countries Study 1“ que sirvió de base para este mito, donde el estudio en el que se basó relacionaba el consumo de grasa saturada con enfermedad cardíaca coronaria. Eso sí, el estudio estaba trucado de los 22 países del estudio sólo se usaron los 6 con los que se demostraba su afirmación, pues analizando los 22 países, ninguna correlación pudo ser encontrado.

El aumento de la mortalidad por problemas cardiovasculares empezó tras la Segunda Guerra Mundial, justo cuando nuestra dieta empezó a sufrir cambios radicales con el aumento de hidratos de carbono y de aceites vegetales ricos en Omega 6 (girasol, maíz, soja, margarinas), los verdaderos responsables de la tragedia cardiovascular de hoy.

De hecho los niveles de colesterol actuales no son mayores que los de antaño, además un colesterol bajo está asociado con múltiples problemas de salud, tanto cardiovasculares como neurológicos. Lo que sí que padecemos exageradamente, hoy en día, es un creciente nivel de inflamación que destroza nuestras arterias, el corazón y, por ende, el resto de nuestros órganos vitales.

Estudios de validación del mito

Validar o refutar el mito del colesterol es simple, sólo hay que observar la correlación entre los niveles de colesterol y el endurecimiento de arterias debido a la placa acumulada (arteriosclerosis). En 1961 (1) Mathur analizó los niveles de colesterol y el grado de arteriosclerosis en 20 autopsias, así como otros 200 casos de literatura científica y fue imposible hallar un vínculo entre el colesterol y la placa arterial.

En 1962 (2) el American Heart Journal publicó una investigación del Dr. Marek que llegaba a la misma conclusión tras el estudio de 106 pacientes. Incluso antes, en 1932 (3), los doctores Landé y Sperry fueron incapaces de hallar correlación entre el colesterol y la placa.

En 1963 (4) el Dr. J. C. Paterson y su equipo realizaron un seguimiento de 800 veteranos de guerra durante años, realizando regularmente análisis de sangre controlaron los niveles de colesterol durante gran parte del tiempo en el que normalmente se desarrolla la aterosclerosis (entre los 60 y 70 años). Aún así su equipo tampoco encontró ninguna conexión entre el grado de aterosclerosis y el nivel de colesterol sanguíneo; los que poseían bajos niveles de colesterol padecían aterosclerosis en el mismo grado que aquellos con altos niveles de colesterol.

En 2002 (5), en UCLA, Horwich investigó la relación entre los niveles de colesterol plasmático y el riesgo de fallo cardíaco. Los niveles de colesterol alto se asociaron con los mayores índices de supervivencia y mejor pronóstico, mientras que los niveles más bajos fueron los que peor pronóstico y peor tasa de superviviencia mostraron, ahí es nada.

Otro estudio de 2003 (6), investigadores del Hecht and Harman of Beth Israel Medical Center de Nueva York emplearon tecnología de tomografías para comprobar hasta qué punto los medicamentos y terapias para reducir el colesterol reducían a su vez la placa. La diferencia encontrada fue de cero. Los autores del estudio afirmaron que la creencia de que cuanto más bajo sea el colesterol LDL (llamado ‘malo’), mejor, no está sustentada por los cambios en la progresión de la placa aterosclerótica.

En 2009 (7) la American Heart Journal publicó un seguimiento del Dr. Gregg C. Fonarow realizado entre 2000 y 2006 en 541 hospitales con 231.986 ingresos por enfermedad cardiovascular donde la mitad de los pacientes tenían el colesterol bajo, con lo que resulta inverosímil realizar una atribución causal entre el colesterol alto y el riesgo cardiovascular.

Existe un macroestudio del 2012 (8) de la Universidad de Ciencias Petursson en Noruega, con 57.087 personas durante 10 años, que encontró que un colesterol bajo aumenta la mortalidad y que no hay relación entre el nivel del colesterol y las enfermedades cardiovasculares. De hecho mirando las mujeres vieron que el colesterol moderadamente alto es cardioprotector y además se asocia con una disminución de la mortalidad por cualquier causa.

Se han realizado muchos más estudios similares en diferentes países (ver referencias bibliográficas (9),(10) y (11) aunque hay cientos de ellos) todos con el mismo resultado: ninguna correlación entre el nivel de colesterol sanguíneo y el grado de aterosclerosis , así que tras toda esta evidencia creo que puedes tomar tu mismo tus conclusiones.

¿Qué son las estatinas?

Wikipedia: grupo de fármacos usados para disminuir el colesterol en sus distintas formas, en pacientes que lo tienen elevado (hipercolesterolemia) y que presentan, por tanto, un mayor riesgo de desarrollar ateroesclerosis y de sufrir episodios de patología cardiovascular.

Las estatinas, el medicamento que te recetan si tu colesterol malo es alto, tienen un mercado mundial de más de 30.000 millones al año y llevan muchos años. Además, las pruebas y el tratamiento del colesterol alto dan alrededor de 100.000 millones al año con ningún beneficio notable a las víctimas, perdón, quería decir los pacientes.

La mayoría de médicos de a pie, sinceros y bien intencionados, siguen el patrón que se les marca y están profundamente convencidos de la teoría de que el colesterol malo y las grasas saturadas provocan infartos, así que seguirán recetando estatinas a diestro y siniestro. Personalmente veo que hacen su trabajo correctamente, hasta que no se les diga lo contrario hacen lo que deben de hacer, su trabajo y de una forma correcta.

No hay que criticar a los médicos, ellos dan por bueno los patrones que se les da desde los organismos oficiales y seguirán creyendo que los medicamentos para bajar el colesterol tienen éxito en tratar y prevenir las enfermedades del corazón. Pero es curioso leer el estudio de The American Heart Journal de 2009 (11), con 136.905 pacientes ingresados ​​en hospitales en los Estados Unidos con un ataque al corazón demostró que casi el 75% tenía niveles “normales” de colesterol. Sorpresa, sorpresa.

Ensayos clínicos deficientes

El gran problema de todo esto es que los ensayos clínicos son financiados por la industria farmacéutica y alimentaria que, evidentemente, arrojan conclusiones a gusto del patrocinador, si los resultados no son los esperados no se publican o se enmascaran. Algunos dirán que yo hago lo mismo, el problema es que yo no intento vender humo, sólo divulgo la información para que tu también estés informado, sin embargo ellos lo hacen con fines lucrativos.

En 1999 (12) se encontró que hasta un 68% de los artículos científicos de las revistas médicas más prestigiosas son inconsistentes con el análisis de datos del artículo científico.

Un estudio del 2004 (13) clasificó al 60.5% de los resúmenes científicos referentes a las estatinas eran deficientes, el 25% presentaban omisiones y el 33% eran imprecisos.

En 2007 (14), la Universidad de California, analizó 192 ensayos clínicos y vio que los estudios financiados por farmacéuticas eran 20 veces más favorables que los no financiados, además de hallar cegamientos y seguimientos inadecuados, errores y despropósitos.

Estudios relacionados con las estatinas curiosos

Quizá el estudio más soprendente es el hecho en de la Universidad de Kyushu en 2007 (15) que encontró que la disminución del colesterol por medios farmacológicos aumento la mortalidad total en población japonesa

En 2003 (16) , Hecht y Harman, estudiaron el resultado de disminuir el colesterol LDL usando estatinas en la progresión de la placa aterosclerótica de 182 pacientes durante más de un año. A pesar de disminuir los niveles de colesterol LDL de forma notable, no halló disminución alguna en la progresión de aterosclerosis.

Una de las base de datos científica más respetada del mundo, Cochrane, concluye en 2011 (17) que no existe evidencia científica para recomendar estatinas en personas sin historia previa de patología cardíaca, y que los estudios están potencialmente alterados.

En la Clínica Mayo de Minnesota, en el año 2012 (18), Culver y Ockene encontraron que las estatinas incrementan el riesgo de diabetes, que está SÍ está demostrado que es un factor de riesgo directo en padecer una cardiopatía e incluso de padecer cáncer.

Además, siguiendo con los efectos secundarios de las estatinas, investigadores de la Universidad de Nottingham, en 2010 (19) encontraron que las estatinas incrementaban el riesgo de disfunción hepática, fallo renal, miopatía y cataratas.

Conclusión

Una de las cosas que ha llevado a agrandar la gran mentira del colesterol malo (desde mi punto de vista y en base a cientos de opiniones médicas que he leído) es la prescripción de pastillitas (estatinas), para el control del mismo, fomentada, posiblemente, por el algún interés económico actual.

Después de lo reseñado hemos visto como nos dirigen las farmacéuticas y los intereses económicos de algunos, recuerda que un servidor no gana nada con que dejes de tomar “las pastillas” milagro, sólo que quizá no deberías preocuparte tanto por el colesterol, y sí por hacer algo de deporte, controlar tu sobrepeso, dejar el tabaco, no abusar del azúcar… Eso sí, si vives desinformado completamente, haz siempre caso a tu médico antes de hacer caso a lo primero que leas por internet.

Que no exista ni un estudio que confirme una relación directa EXCLUSIVA (sin que exista otras variables) de que un colesterol “malo” alto sea una causa directa de problemas cardiovascular (si tienes alguno en el que sólo salgo el colesterol sin problemas como sobrepeso, sedentarismo, tabaquismo, abuso de carbos, omega6, etc. me encantaría leerlo) dice mucho de todo esto.

Que existan estudios donde digan que más de la mitad de las personas que han tenido problemas cardiovasculares tenían el colesterol bajo personalmente me hacen mucho que pensar, al menos a un servidor.

Los estudios sobre las estatinas (el gran negocio del siglo XXI) tienen muchas lagunas y estén tan mal estructurados, pero para cuando evalúen adecuadamente habrán pasado muchos años y años de ganancias sin límite.

Con esto no digo que hagas caso del primer post que encuentres en internet, yo haría caso sin duda mucho antes a mi médico, pero si que me molestaría en informarme de que tengo que hacer para tener una buena salud cardiovascular: más deporte, menos azúcar, nada de tabaco, menos estimulantes del SNC, control de sobrepeso, omega6 – omega 3 …

NOTA

Animo a cualquiera que lea esta entrada, sea donde sea, twitter, facebook, meneame o la red que sea que sin problemas deje un comentario con su opinión aquí para, si lo desea, yo le pueda contestar sin problemas. Cualquier critica será bien aceptada y contestada.

Referencias bibliográficas

  • (1) Gregg C. Fonarow, Amit Sachdeva, Christopher P. Cannon, Prakash C. Deedwania, Kenneth A. LaBresh, Sidney C. Smith Jr, David Dai, Adrian Hernandez. Lipid levels in patients hospitalized with coronary artery disease. AHJ January 2009 Volume 157, Issue 1, Pages 111–117.e2
  • (2) Roy M. Pitkin, MD; Mary Ann Branagan; Leon F. Burmeister, PhD. Accuracy of Data in Abstracts of Published Research Articles. JAMA. 1999;281(12):1110-1111. doi:10.1001/jama.281.12.1110.
  • (3) Ward LG1, Kendrach MG, Price SO.Accuracy of abstracts for original research articles in pharmacy journals. Ann Pharmacother. 2004 Jul-Aug;38(7-8):1173-7. Epub 2004 May 18.
  • (4) Lisa Bero , Fieke Oostvogel, Peter Bacchetti, Kirby Lee. Factors Associated with Findings of Published Trials of Drug–Drug Comparisons: Why Some Statins Appear More Efficacious than Others. 2007DOI: 10.1371/journal.pmed.0040184
  • (5) Kame C1, Babazono A, Yamamoto E. Estimation of effect of lipid lowering treatment on total mortality rate and its cost-effectiveness determined by intervention study of hypercholesterolemia. Nihon Eiseigaku Zasshi. 2007 Jan;62(1):39-46.
  • (6) Hecht HS1, Harman SM. Relation of aggressiveness of lipid-lowering treatment to changes in calcified plaque burden by electron beam tomography. Am J Cardiol. 2003 Aug 1;92(3):334-6.
  • (7) Taylor F1, Ward K, Moore TH, Burke M, Davey Smith G, Casas JP, Ebrahim S. Statins for the primary prevention of cardiovascular disease. Cochrane Database Syst Rev. 2011 Jan 19;(1):CD004816. doi: 10.1002/14651858.CD004816.pub4.
  • (8) Culver AL1, Ockene IS, Balasubramanian R, Olendzki BC, Sepavich DM, Wactawski-Wende J, Manson JE, Qiao Y, Liu S, Merriam PA, Rahilly-Tierny C, Thomas F, Berger JS, Ockene JK, Curb JD, Ma Y. Statin use and risk of diabetes mellitus in postmenopausal women in the Women’s Health Initiative. Arch Intern Med. 2012 Jan 23;172(2):144-52. doi: 10.1001/archinternmed.2011.625. Epub 2012 Jan 9.
  • (9) Julia Hippisley-Cox. Unintended effects of statins in men and women in England and Wales: population based cohort study using the QResearch database. BMJ 2010; 340 doi: http://dx.doi.org/10.1136/bmj.c2197 (Published 20 May 2010)
  • (11) Mathur KS, and others. Serum cholesterol and atherosclerosis in man.Circulation 1961;23:847-852.
  • (12) Marek Z, Jaegermann K, Ciba T. Atherosclerosis and levels of serum cholesterol in postmortem investigations. American Heart Journal 1962;63: 768-774.
  • (13) Epstein FH, Ostrander LD. Detection of individual susceptibility toward coronary disease. Progress of Cardiovascular Diseases 1971;13:324-342. “An association between cholesterol concentration and coronary atherosclerosis was also recognized among individuals without the extreme manifestations of typical hyperlipidemia or hypercholesterol-emia”, the authors wrote, a statement in conflict with the data and the conclusions of the paper.
  • (14) Paterson JC, Armstrong R, Armstrong EC. Serum lipid levels and the severity of coronary and cerebral atherosclerosis in adequately nourished men, 60 to 69 years of age. Circulation 1963;27:229-236.
  • (15) Horwich, Hamilton, Maclellan, Fonarow. Low serum total cholesterol is associated with marked increase in mortality in advanced heart failure. J Card Fail. 2002 Aug;8(4):216-24.
  • (16) Hecht HS1, Harman SM.Relation of aggressiveness of lipid-lowering treatment to changes in calcified plaque burden by electron beam tomography. Am J Cardiol. 2003 Aug 1;92(3):334-6.
  • (17) Gregg C. Fonarow, Amit Sachdeva, Christopher P. Cannon, Prakash C. Deedwania, Kenneth A. LaBresh, Sidney C. Smith Jr, David Dai, Adrian Hernandez. Lipid levels in patients hospitalized with coronary artery disease. AHJ January 2009 Volume 157, Issue 1, Pages 111–117.e2
  • (18) Halfdan Petursson MD1,*, Johann A. Sigurdsson MD Dr med2, Calle Bengtsson MD Dr med3, Tom I. L. Nilsen Dr Philos4 andLinn Getz MD PhD5. Is the use of cholesterol in mortality risk algorithms in clinical guidelines valid?. Article first published online: 25 SEP 2011 DOI: 10.1111/j.1365-2753.2011.01767.x
  • (19) Cabin HS, Roberts WC. Relation of serum total cholesterol and triglyceride levels to the amount and extent of coronary arterial narrowing by atherosclerotic plaque in coronary heart disease. American Journal of Medicine 1982;73:227-234.
  • (20) Marek Z, Jaegermann K, Ciba T. Atherosclerosis and levels of serum cholesterol in postmortem investigations. American Heart Journal 1962;63: 768-774.
  • (21) Méndez J, Tejada C. Relationship between serum lipids and aortic atherosclerotic lesions in sudden accidental deaths in Guatemala City. American Journal of Clinical Nutrition 1967;20:1113-1117.

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David Díaz Gil (Ortuella, 1973). Ingeniería Superior en informática, quiromasajista, masajista deportivo, bloggero y tuitero.

Entre las pocas cosas que caben destacar de mi y de las que estoy orgulloso son:

– Ganador del concurso de portada Men’s Health 2008
– Finisher triatlón distancia Ironman 2010
– Finalista a los 40 años del concurso de portada Men’s Health 2013
– Bloggero y tuitero difusor del deporte
– Motivador fitness

One Response

  1. Hola David. Un aviso de errata, y una pregunta.

    Cuando hablas del Seven Countries (de cohorte y prospectivo, iniciado en 1958), en realidad te refieres al anterior, el “Six Countries” (Atherosclerosis: A problem in newer public health de 1953, desmenuzado brillantemente por Denise Minger).

    Cafeína, por si te estás metiendo con el café: dado que se encuentra dosis/respuesta midiendo supervivencia en estudios epidemiológicos… ¿por qué deberíamos reducir el consumo de café?

    • Gracias Andrés, corregido.

      En cuanto al café no puede ser recomendado como bueno para su salud en base a estudios observacionales, las personas estudiadas que beben el café podrían tener otros hábitos de vida que difieran de las que no lo beben y éstos afectar positivamente a su salud, los estudios sugieren que para la mayoría de las personas, no se producirá ningún tipo de daño a largo plazo por consumir café.

      Pero bueno no por eso si no te gusta el café, o no te sienta bien, o te altera en exceso (mi caso es así, si tomo un café a partir de las 15h ya no duermo), se puede sobrevivir sin tomar café, pero si no está claro que puedes disfrutarlo sin problemas e incluso puedas mejorar la salud y prevenir futuras enfermedades. 🙂

      Quizá no debería hacer referencia al café que es algo particular en mi que me altera, así que he cambiado “la cafeína” por estimulantes que alteren tu SNC, 🙂

      Un abrazo

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